martes, 20 de diciembre de 2011

La verdad incomoda, pero verdad al fin

Algunas verdades por más irrefutables que resulten, deben ir seguidas de una disculpa, ya que la verdad es ella misma sin necesidad de satisfacer al oyente, pero nosotros no fuimos hechos para digerir algunas verdades que pueden llegar a causar una suerte de indigestión de la estima. Decir por ejemplo, es usted hermosa, por mas simpático que suene es una simple afirmación de algo evidente en algunos casos pero no dice mucho más que describir estéticamente al objeto de la afirmación y a su vez la estética tiene una tendencia subjetiva o a veces de grupos de personas y culturales y hasta temporales. Es usted muy bueno, es otro ejemplo. Depende de la ética de la persona que lo dice. Soy bueno en un buen sentido o que me quiere decir con ello? En general todos estamos de acuerdo en que no hay que mentir (el problema no es que me hallas mentido sino que no podré volver a confiar en ti decía Nietzsche) pero otras veces se pone en juego la llamada mentira piadosa, aquella al enfermo terminal, la política a veces y a un amigo para protegerlo de alguna verdad, como si ella fuese algo dañino, lo que ocurre es que no sabemos que hacer con la verdad!

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