Ante nada ni nadie
te rindas en el cometido del vivo, que es la misma vida
Se feliz, regálale
una sonrisa al mundo, que el sonreirá en espejo
Si no te aprecian
por el todo que eres, no hagas que los otros sean
La irrevocable
muerte nos es concedida desde que nacemos, el reloj corre
Que tus rodillas
no besen el suelo que después ha de alojar tu cuerpo
Que tu vida
conlleve la dignidad de ser, siempre siendo tu mismo
Nunca serás otro;
tu eres rey y súbdito de tu reino vivencial
Hazle caso a tus
ojos, ladrones de imágenes del mundo
Hazlo con juicio,
ya que no para todos, la lluvia es trágica
Escucha el resonar
de tu ser intangible que tu corazón traduce
Mas no depongas la
razón que caracteriza al ser humano
Se humano en la
plenitud de su sentido y no ofendas a la evolución
No te lamentes de
la partida de dados que Dios ha jugado
Ya estás siendo
desde que naces aunque no lo hayas elegido
Elige ahora que
eres autónomo como la isla del océano
Forma con tus
tierras y con compañía todo un continente
No le huyas del
amor
La agonía de vivir
merece compañía
No le huyas al
odio
Hasta los ángeles
caen del cielo, desterrados
Mira el reloj para
no llegar tarde mas no como rey
La hora mecánica,
no es tu tiempo
Tu mismo eres los
granos de arena precipitados del reloj
Confluyen en ti,
los tiempos
Hoy, eres
Ayer fuiste como
hoy pero algo ha cambiado
Mañana tal vez
seas, pero eso es incierto
No dejes que la
vida cual río impetuoso pase sin que la hayas vivido
La vida, como rosa
La belleza pura se
presenta desnuda
Las espinas de
toda sustancia, desgarran
De la tierra
fértil al círculo sin fin
Siempre serás
parte del mundo, mas no siempre serás tu, tu forma
Morirás, como todo
lo que nace
Pero nacerás
continuamente en recuerdos y tierra para otra flor
Se digno de ser,
digno de ser recordado y ajeno del tiempo
Ignacio
Toer
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