viernes, 25 de noviembre de 2011

Pequeños contaminadores, tú y yo.

Pequeños contaminadores


¿Cuántas veces nos indignamos por los monstruosos contaminadores que soslayan la belleza de la madre tierra y sus hijos? ¿Cuántas veces, al margen de parecer locos, levantamos insultos a la televisión cuando oímos la falta de compromiso político con la ecología? Siempre suponemos que los culpables son las grandes industrias, y vaya casualidad que no nos equivocamos del todo, pero sabes qué, todos lo somos; parafraseando a The Rolling Stones: Quién mató a la madre naturaleza? Si después de todo fuimos tú y yo. No pretendo ni mucho menos sacar ni un gramo de responsabilidad que le cabe a los grandes peces industriales, pero humildemente invito a pensar cuanto hacemos nosotros por este mundo que nos acobija en nuestro pasaje transitorio. Como dice la frase, el cambio comienza por nosotros! Nada nace de la nada. Cuando tengas papeles que consideres que son dignos de la basura, lánzalos a la basura, no en el tren, colectivo, calles, facultad, etc. Cada cosa en su lugar. Realmente cuanto ocupa en los bolsillos un manojo de papeles, chicle que pasó a mejor vida (si es que hay otra), etc. Siempre es fácil criticar a un tercero, pero cuando nos tocan el orgullo (y en especial a nosotros, argentinos) ah no, como va a decir eso aquél señor que tiene razón pero me pone en evidencia...Todos somos jueces y testigos...

La evolución nos ha dado ciertas virtudes como llamar al delivery en vez de salir a la jungla con la lanza en una mano, el control remoto para no tener que pararse y caminar x cantidad de pasos (sí caminar!) para cambiar el canal y evitar pisar al gato y/o perro que yace por vaya uno a saber porque en el medio del camino (tal vez sea su manera de decir mírame, aquí estoy! Acaríciame). Pero sin duda alguna no habríamos logrado nada y no seríamos quienes somos si no fuera por el don del razonamiento, capacidad compartida por casi todos los humanos. Dado que nos jactamos de ser superiores a un animal, como por ejemplo nuestro perro, es contradictorio el hecho de ensuciar nuestra propia casa, ambiente o lugar de paso; acaso han visto alguna vez a su perro, excepto que no tenga otra alternativa y otras excepciones que vayan a contradecir lo que digo, hacer sus necesidades en el lugar donde habita? Hasta los gatos saben que la suciedad va a las piedritas!! Ah la humanidad...creamos los edificios más altos y las naves más intrépidas pero no somos capaces de cuidar un poco aunque sea nuestro hogar. Pese a parecer pesimista parece ser que se cumple lo enunciamos por Groucho Marx: "¿Porqué he yo de hacer algo por la posteridad? ¿Qué ha hecho ella por mí?"... Al margen que no conozcamos a la posteridad por obvias razones o mejor aún dado que conocemos a la posteridad potencial, que son los hijos y todos esos niños libres del mundo, porqué no ocuparnos de lo que nos rodea. Nadie escupe su propia casa, porqué hacerlo en la casa que es de todos nosotros....

                                                                                                                                     Ignacio Toer.

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